Comunicación Interna y Crisis: 8 recomendaciones prácticas y efectivas

Comunicación Interna y Crisis: 8 recomendaciones prácticas y efectivas

Existe una máxima que asegura que en épocas de crisis lo primero que hacen las empresas es cortar el presupuesto destinado a la máquina de café y al área de comunicación interna.

Pero no te desanimes: escuché mil versiones distintas de esta frase, según el profesional que la pronunciara: los encargados de Capacitación me juraban que lo primero que daban de baja las empresas eran los planes de formación; los de Eventos, que le habían cortado para siempre las fiestas; los de Ventas, que ya no tenían mas teléfonos móviles; y los de Investigación y Desarrollo, que ya no contaban con recursos ni para testear la humedad del agua.

Entonces a lo mejor nuestra situación no sea tan dramática como parece y podamos sobrevivir también a esta crisis (a diferencia de esa pobre y heroica maquinita de café que tantas veces nos mantuvo despiertos). Pero para lograrlo debemos emprender ya mismo dos tipos de acciones: unas que fortalezcan el peso político de nuestra área y nos permitan ganar poder y capacidad de maniobra; y otras que apunten a mejorar la calidad de los vínculos que establecen los líderes con sus equipos, ya que en esta relación se teje el verdadero pulso de la organización. A continuación te detallo 8 acciones prácticas.

 

 

1. Analizá y ampliá tu capital político:

Este es el momento propicio para saber cuál es el valor que verdaderamente los directivos le dan a tu trabajo. Claro, si vos y tu equipo siempre fueron vistos como los “chicos que hacen la revistita” es casi seguro que hoy tu cabeza corra peligro. En cambio, si a lo largo de tu gestión pudiste demostrar el valor estratégico de la comunicación interna, ahora te van a ir a buscar inmediatamente, te van a sentar a la mesa grande y a nadie se le va a ocurrir emitir un mensaje a los empleados sin antes consultarlo con vos.

Sí, ya sé que esto último puede parecer una utopía, pero es nuestra meta indelegable. Después de todo: si los Jefes de Estado saben que en un contexto de crisis hay que potenciar las acciones de comunicación y aceitar la relación con los medios, ¿por qué entonces dentro de una empresa los líderes habrían de dudar de nuestro poder y capacidad de acción?

Si la crisis te sorprende sin peso político estás complicado pero podés sobrevivir. Mi consejo: aferráte a la empresa y proponé ya mismo acciones estratégicas que sorprendan y revolucionen. Es decir: refundáte antes de que te refundan. Y una vez que termine el maremoto vas a salir fortalecido y tal vez algunos líderes te den una palmada y digan: “¡Pensar que yo creía que ustedes sólo servían para hacer la revistita Entre Nos!…”

 

2. Confía en tu poder y pedí recursos

Ya te dije: es hora de proponer acciones contundentes para que todo el mundo entienda que la comunicación interna no es decorativa.

Yo sé que se vienen recortes de presupuesto pero quizá te tengas que adelantar a la tijera y pedir ¡el doble de recursos! Pensá: cuando una persona está enferma puede reducir sus gastos en todo menos en medicamentos, ¿no? Bueno, yo estoy convencido de que la comunicación es una medicina poderosa y nosotros somos los únicos que podemos demostrar que nuestro trabajo es vital. Una forma de hacerlo es pedir más recursos porque ahora es cuando la empresa más nos necesita.

Además, ¿qué es lo peor que puede pasar? Que te digan que no. Pero incluso si sucede esto, van a recordar que confías en tu capacidad para contribuir, que estás realmente preocupado por la empresa y lo mas importante: que no te escondés.

 

3. Mostrá flexibilidad y creatividad

 Si pensás que mi consejo anterior puede poner en riesgo tu empleo (o tu cuenta, en caso de ser un consultor externo), ni se te ocurra aplicarlo. En serio, ¡quiero que sigas trabajando y que algún día hasta hagamos algo juntos! Además, por suerte, siempre existe un plan B, C, D y Z.  

Si te toca el recorte, no queda otra que apelar a la creatividad y demostrar flexibilidad. ¿Dónde achicaría yo los gastos? En las herramientas mediadas de comunicación porque suelen llevarse una porción grande de la torta y desviar el eje de la atención.

Esta crisis puede apalancar el regreso de la dimensión humana, potenciar la red de corresponsales, el “cara a cara” y permitirnos mejorar el estilo de liderazgo. La comunicación interna no son sus herramientas sino el pulso y la vibración de las relaciones entre las personas. Ahí es dónde tenemos que invertir los pocos recursos que nos dejen.

 

4. Rediseñá el Plan de Comunicación pensando en los escenarios

Las crisis tienen una característica terrible: uno no sabe cuánto van a durar, cuánto van a doler y en dónde van a pegar mas duro. Por eso te recomiendo que no diseñes un único plan sino que pienses estrategias de comunicación que se ajusten a las diversas formas que puede tomar una crisis: la de una “V” (recesión aguda pero corta), una “U” (mas suave) o una “L” (quiebre total). Cada escenario requiere de distintas personas, estilos, contenidos, trayectorias, tareas, responsables, duraciones y herramientas. ¡Es como jugar simultáneas en ajedrez!

Por otro lado, es recomendable actuar en dos tiempos: en el de la coyuntura (la crisis y sus múltiples escenarios) y en el estratégico (el pensamiento a largo plazo). Por eso es buen momento para revivir todos los proyectos que hasta ahora nos habían “cajoneado” y que son vitales para este contexto, como crear de una vez por todas el Comité de Crisis, capacitar a los líderes y establecer el manual de procedimiento con los puntos calientes. Ahora o nunca.

 

5. Trabajar junto a los líderes

Si alguna vez asististe a alguna de mis charlas o leíste mis artículos debes saber que no creo que los comunicadores seamos los salvadores de las empresas. Creo que somos importantes, muy importantes, pero no hacemos milagros porque, sencillamente, las compañías se salvan con soluciones integradas y cooperativas.

El secreto está en abandonar la concepción centralizada de la comunicación y convertir a cada líder en un comunicador interno que añada valor y capital intelectual. Estoy convencido de que una de las grandes pruebas de madurez en la gestión de la comunicación interna es la capacidad de demostrar a los líderes que ellos son los responsables del 90% de los mensajes que circulan en la empresa y que sin su iniciativa nosotros no podemos hacer milagros.

Realizar esta misión implica eliminar las barreras entre y dentro de los equipos y olvidarse de las herramientas para focalizase en las experiencias, los acontecimientos y las emociones.

 

6. Abrir el oído y la boca

Hoy más que nunca la gente está deseando desesperadamente una interacción humana sincera. Tenemos que lograr que esto lo sepan todos los líderes y comprendan que el lenguaje es poderoso, que llegó la hora de usarlo, que se acabó el mutismo y que la crisis obliga a abrir el oído y la boca.

Tal vez nos toque pelearnos un poco con algunos jefes (¡es sano!) porque les insistamos con que salgan de su oficina y asuman su responsabilidad: escuchar y hablar con su gente. No importa que se enojen. Tenemos que explicarles y convencerlos de que sus equipos valoran más una palabra de ellos que las mil páginas que podamos publicar en Intranet y que además su gente necesita mas que nunca un líder que los escuche, contenga, aliente y comprenda.

La comunicación para superar la crisis no nace del departamento de comunicación interna ni de la revista, la cartelera ni nada de eso. Nace de los líderes, de sus oídos y sus bocas, y de ellos depende que logremos cosas verdaderamente grandes y poderosas. La buena noticia es que no están solos para enfrentar este desafío: cuentan con nosotros, que somos, sencillamente, sus consultores internos en comunicación.

 

7. Decir cosas importantes y verdaderas

Hace unas semanas una empresa me llamó para que supervisara el próximo número de su revista interna. Yo vi el boceto: el diseño era impecable, las notas estaban muy bien escritas, tenía lindas fotos… ¡Pero en la revista no había una sola referencia a la crisis! ¿Entonces? ¿Para qué sirve? Hoy la gente lo único que quiere saber es qué va a pasar con la empresa, cuáles son los proyectos, los planes y quién conduce el barco.

La comunicación tiene que ser realista y franca. Se acabo lo que Tom Peters denomina “LIA” (lenguaje insípido aceptable). Es preciso bajar la incertidumbre y lograr que los directivos hablen sólo de cosas importantes y verdaderas. En este escenario nuestra responsabilidad es ayudarlos a no comunicar cosas intrascendentes o de manera apresurada.

 

8. Ser coherentes

La comunicación es lo que decís pero también lo que hacés y mostrás. Entonces nuestra responsabilidad es ayudar a los líderes para que mantengan una coherencia entre las tres dimensiones. Ya sabemos: la coherencia da confianza, la confianza es la base de la relación y una empresa es un conjunto de relaciones.

En lo que se refiere al “hacer”, el tema es complejo porque a veces la crisis se convierte en una excusa para que algunos se tomen “licencias”. Yo sé que es duro aceparlo pero de nada vale barrerlo bajo la alfombra: existen “líderes” que aprovechan los momentos de crisis para poder regresar a su rol de “patrones de estancia”. Me tocó escuchar varias veces frases como: “Ja, ahora con la crisis se acabó eso del liderazgo blandito, de la conciliación laboral y de todas esas tonterías yanquis… Ahora los empleados saben que no pueden reclamar mucho porque se quedan sin trabajo. Así que llegó la hora de trabajar duro y en serio”.

En hecho es que algunos quieren que vuelva la esclavitud del cubículo y del “cero defectos”. ¿Qué rol nos toca jugar en una situación así? Por un lado observar cómo este movimiento tectónico de variables de fuerza impacta en los estilos comunicacionales de los líderes. En segundo lugar, si vemos que alguno pierde el eje, hacer un trabajo de coaching para que entiendan que, durante una crisis, deben fortalecer la relación con su personal y no destruirla porque si se lastima el vínculo, cuando las aguas vuelvan a aquietarse, la herida va a permanecer abierta y va a costar mucho cerrarla. La comunicación tiene un impacto directo y de largo plazo sobre cuestiones intangibles como la cultura, el clima y la confianza.

La otra dimensión que debemos planificar es lo que la empresa y sus líderes “muestran”. De nada vale que desde lo discursivo hablemos de la crisis si desde el universo significante no hay correlación. Aquí propongo que trabajemos como “agentes de sentido común” y recorramos la empresa buscando signos que le puedan hacer ruido al personal. Por ejemplo: que al tiempo que la empresa pide un esfuerzo a su gente, los líderes sigan yendo a almorzar a los restaurantes mas caros y a la vista de todos. Y atención: el almuerzo no debe ser analizado por el impacto económico sobre la empresa sino por el golpe emocional que puede provocar sobre la gente.

 

Algunas ideas finales sin café (ya sacaron la máquina)

Amigos teóricos dicen que el capitalismo encierra en sí mismo sus propias contradicciones y, tarde o temprano, si no se modifica el sistema va a caer por su propia lógica.

Hasta que esto pase (si es que pasa) nos esperan muchas crisis. Por eso, lamentablemente, creo que este artículo puede ser útil para este contexto de comienzos de 2009 como para los años venideros.

Si sos latinoamericano seguro que estos golpes no te asustan tanto como a nuestros vecinos “desarrollados”. Nosotros los sufrimos con demasiada frecuencia. Lo único positivo de esta situación es que tenemos experiencia. Así que como ideas finales te propongo:

 

  • Aprovechemos el pasado: preguntemos y analicemos qué hicieron los comunicadores internos en crisis pasadas, qué beneficios y pérdidas tuvieron a corto y largo plazo y, en definitiva, qué aprendió la empresa.

 

  • Diferenciemos las crisis: la comunicación entra en crisis no cuando fallan los mercados sino cuando la gente desconfía del emisor y los mensajes que se emiten son irrelevantes. Por eso, hoy mas que nunca, es preciso que el área de comunicación interna no sea guiada por una perspectiva mecanicista ni quede expuesta a ser un mero órgano ejecutante de mensajes cortoplacistas.

 

  • Pensemos a largo plazo: las decisiones que tomemos en materia de comunicación no deben ser evaluadas únicamente bajo la lupa de la crisis actual. Cuando las tormentas pasan, la memoria es lo único que queda y es preciso que sea lo más positiva posible.

 

Finalmente, estimados colegas, las crisis se terminan pero las experiencias perduran. Así que, una vez más, encaremos el desafío, gestionemos con inteligencia, veamos el modo de superar esta rueda cíclica y trabajemos con un alto sentido de cuidado, respeto y humanidad con las personas que integran nuestra empresa. A veces un abrazo vale más que mil palabras.

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20 comentarios

  • Michael Gury 30/05/2009 en 1:17 am

    Muchas gracias. Este es un excelente artículo y subjecto. Personalmente, he gestionado las crisis en los países de América Latina, por lo que es bueno saber que también ustedes tienen estas capabilidades.
    Saludos,
    Michael

  • Kenia Guzman 30/05/2009 en 8:18 pm

    Me pareció bastante acertado el artículo y sobre todo que muestra ejemplos claros en base a experiencias vividas en el tema.

    Los líderes son importantes porque son nuestras piezas claves a usar estratégicamente en cualquier plan que desarrollemos, pero pienso que lo más importante es la comunicación, clara, sencilla, franca y sobre todo oportuna.

    A nadie le gusta que le sea escondida una información, se siente mal. En momentos de crisis ser sincero y comunicar, pero estratégicamente bien planificado, los resultados serán óptimos.

    Sin embargo Eduardo entiendo que la diferente gama de canales de comunicación si tienen un efecto importante, porque hay personas que son asiduas al uso de las TIC otros no, por eso es bien importante tener una segmentación clara de los públicos internos. Son unidireccionales cuando no tienen una estrategia. Para usted puede serlo, pero para mi no.

    Y la comunicación cara a cara es importante, pero también debe saberse usar. Todas las herramientas de las cuales dispongamos son útiles, pero insisto hay que hacer estudios de clima laboral, para poder plantear y usar los canales que estén a nuestra disposición bajo un momento de crisis.

  • Eduardo Prudencio 30/05/2009 en 8:19 pm

    El artículo contiene una visión adecuada del análisis y buenas recomendaciones.
    Como parte de la discusión, resalto la parte de que los líderes deben ser incluídos para que ellos sean los principales comunicadores a sus respectivos equipos, puesto que los responsables de la comunicación a los empleados son los jefes directos. Los encargados de comunicación interna son muy importantes para armar la historia, darles el contenido adecuado y las herramientas para que el mensaje sea óptimamente entregado.
    En una crisis, todo vehículo de comunicación (intranet, emails, revista interna, etc.) son válidas, pero todas son unidireccionales.
    La comunicación cara a cara no tiene precio.

  • Alvaro J. Amoretti 30/05/2009 en 8:20 pm

    En Uruguay los primeros impactos de esta crisis recién se están percibiendo. Pero respecto de la crisis de 2002, en éste caso hay una diferencia significativa que comienza a percibirse: hace siete años, las empresas sacudidas por la crisis dejaron de comunicar, tanto hacia fuera como hacia dentro. Hoy parecen haber aprendido la lección y lo que se observa, al menos hasta este momento, es una decisión de recortar leve o significativamente la publicidad, pero manteniendo los presupuestos de comunicación interna y externa, y dándole a estas herramientas la importancia que tienen en todo momento, pero especialmente en tiempos de crisis.
    Gracias Alejandro por poner este tema sobre la mesa.

  • Ilia López Jiménez 01/06/2009 en 3:08 pm

    Gracias por compartir tus reflexiones. Pienso sobre todo en la importancia de ser coherente, pues en ocasiones cometemos el mismpo error de los políticos y no hay relación entre lo que se dice y lo que se hace. En algunas ocasiones los mensajes son contradictorios. Pienso, por ejemplo, en los directivos de las compañías automotrices nortemericanas que acudieron en su jet privado a una reunión y nadie les creyó cuando hablaron de austeridad.

    Saludos,

    Ilia

  • Johnny Castro Valerio 01/06/2009 en 9:08 pm

    Excelente artículo. Sobre todo la parte en que indica que la “alta gerencia” es la encargada de transmitir los mensajes, y ellos deben creérsela, obviamente con el “coaching” del encargado de comunicación, mediante el apoyo de guiones, mensajes claves, documentos de Preguntas y Respuestas. Creo al igual que la indica la colega Kenia, es necesario segmentar los públicos para afinar los canales de comunicación y mensajes. Algunos permearán a todos, pero otros, llegarán unicamente por una vía. Es necesario contar con replicadores del mensaje para que este sea llevado de “boca a boca” de forma correcta.

  • Claudio Marcelo Flores 01/06/2009 en 9:48 pm

    Estimado Alejandro, en primer lugar gracias por compartir tu nota la cual me parece muy buena.
    En el desarrollo de la misma se percibe un alto contenido técnico en el tratamiento de las comunicaciones, lo cual es inprescindible en todo momento, aunque desde mi punto de vista trataría de incluir un toque mas humanista, sobre todo en estas épocas de crísis.
    Por toque humanista me refiero a estar más en contacto con la gente, formal e informalmente. Me refiero a caminar la organización y abrir bien grande las orejas para que la gente se sienta escuchada y luego con nuestra comunicación se sepa comprendida. No olvidemos que desde 1810, el pueblo quiere saber “de que se trata”.
    Te envío un cordial saludo, Claudio

  • Magdalena Quinteros 04/06/2009 en 11:08 am

    Alejandro realmente muy interesante! Soy Lic. en Admionistración de RRHH, el tema de comunicación realmente me resulta muy interesante aunque hasta el momento no tuve la oportunidad de desarrollarme en esa área. Me podrías avisar si pensas dictar algun taller (en estos momentos solo puedo asistir a los economicos por no estar tabajando) orecomendarme un libro o un simple consejo para dar mis primeros paso en el tema?
    Desde ya muchas gracias!

  • Jorge Vilches 04/06/2009 en 1:58 pm

    Alejandro, tu planteo es muy bueno y válido pero, por si nadie se dio cuenta (ja!), nos obliga a apostar FUERTE. Y no me parece mal, pero lo veo como un problema a vencer porque en nuestra cultura la idea general es la opuesta: me quedo tranqui, no hago ruido, hago caso a mi Gerente(s), “desensillo hasta que aclare”, no me meto, etc.

    Más allá de cuales medios serían los medios adecuados, jugarse apostando de frente (y apretando para arriba en muchos casos )sería lo necesario y acertado para “refundarte antes de que te refundan” pero casi nadie te va acompañar, te vas a sentir muy solo, y muchos van a “balconear” mientras observan como se incendias solito como un bonzo.

    Se me ocurre que un componente absolutamente necesario sería entonces lograr un consenso (cosa nada fácil) y jugarNOS en conjunto, haciendo más con menos, resolviendo problemas comunicacionales de cara a situaciones que por otros medios no se pueden resolver.

    De todos modos, muy bueno tu artículo, adelante con el debate y…ánimo !

    Cordialmente

  • Alberto García-Luis Valencia 04/06/2009 en 1:59 pm

    Alejandro, tras leer tu artículo me parece acertado el enfoque que propones. Pero pienso que se olvida uno de los temas más delicados.

    La comunicación interna es como un vaso de cristal, será útil o incendiaría dependiendo de su contenido. Por lo tanto hay que ver a quién se busca servir. (bajo mi punto de vista, no es tan sencillo ni facil). Un buen profesional de comunicación debe saber quien le da de comer pero también tener en cuenta principios y valores con los que está comprometido. Por lo tanto, la comunicación siempre ha sido un instrumento o arma política en la empresa. La palabra clave de la comunicación interna según la veo yo, es la CONFIANZA, y como se trabaja en todas direcciones para ser un instrumento que ayude a mejorar el clima y las sinergias dentro, y también fuera de la empresa.

    Un saludo.

    Alberto.

  • juan granica 03/07/2009 en 1:21 pm

    Sr. Formanchuk, me nombre es juan granica,fundador de Ediciones Granica y que estoy lanzando un portal http://www.crisisyanticrisis.com. Su articulo me parece muy adecuado para subirlo y quería consultarle si es posible. en caso positivo le pregunto si prefiere que sea el mismo de su blog o introducir algún cambio.Daniel Scheinshon colabora con el portal

  • Adriana Del Conte 05/07/2009 en 3:18 pm

    Alejandro: tu artículo me parece interesantísimo y, sobre todo, muy aterrizado. Lo pienso incluir como material de apoyo en un taller de comunicación corporativa que estoy montando. Espero colaborar con ello a que seamos más los que te leamos y sigamos. Gracias

  • Leonardo Renis 12/07/2009 en 2:05 pm

    Coincido con todos los puntos del posteo del blog Alejandro. Tuve la suerte que en mi carrera opte por cursar la materia de Comunicación Organizacional e Interna y aprendí mucho al respecto.
    Tal vez lo más difiicil de lograr es que darle un rol más importante a la CI depende no sólo de como se venda el área, sino de mostrar efectivamente los resultados de la gestion de CI en números, porque en definitiva eso es lo que importa a muchos managers, crear indicadores fáciles de interpretar para la amplia gama de directivos y decididamente lograr que se tome esa decisión política que implica pensar que, antes de ejecutar cualquier acción, es vital analizar como se comunicará esa acción al personal, teniendo en cuenta la estructura jerárquica, el nivel de información que se brindará en la misma y los efectos que pueden producir en las personas.
    De nuevo Alejandro, felicitaciones por el posteo, muy interesante. Saludos!
    Leonardo

  • Agustin Tessio 12/07/2009 en 2:12 pm

    Alejandro:
    Muy buenos días.
    Me parece brillante tu apreciación sobre cómo encarar la crisis desde la comunicación interna. Habría que, tal como decís, investigar un poco más sobre experiencias pasadas que sirvan de referencia para trabajar el presente.
    Hace tiempo que intento desarrollar ideas para mejorar la comunicación interna de la empresa para l que trabajo, pero nunca me senté a escribir un “plan” (palabra tan de moda actualmente) de comunicación interna. Más cuando no hay un área definida en nuestro país (sí lo hay a nivel Regional, en Bosch).
    He hecho varios seminarios y cursos de Comunicación Interna Empresarial y soy un fiel creyente en que hay que trabajar a los líderes para mejorarla. Que no perduran los trabajos muy horizontales (a nivel estructural, y desde mis humildes experiencias al respecto). Pero es un trabajo muy difícil (el éxito en comunicación interna). Ojo, eso no me quita las ganas de algún día lograr vivir de ésto (y no tanto del Mkt las RRPP “externas” y los Medios).
    Soy un fanático de los estudios sobre comunicación “cara a cara” (al ser egresado de FSOC UBA sabés bien de qué te hablo). Creo que es lo más productivo. Y es por ésto que me gustó mucho tu nota.
    Me gustaría seguir en contacto por cualquier necesidad que tengas y desde ya, para que, desde tu experiencia, puedas aconsejarme con éste “plan” de comunicación interna que me gustaría desarrollar aquí (en un momento en que los ánimos y las relaciones entre clientes internos están bastante caídos/as y en el que ningún líder logra transmitir mucha tranquilidad).
    Saludos cordiales.
    Agustín Tessio

  • Angel Dure 18/07/2009 en 11:29 pm

    Mientras sigan los secretos que nacen a puertas cerradas en las reuniones de Directorio de las Organizaciones, vamos se va a seguir viviendo en la desconfianza que se vive en el dia a dia laboral con los demas empleados de una Empresa, lo importante es trabajar en una comunicacion laboral en donde se compartan las reuniones tanto en las distintas areas como en la cupula de la Compañia basado en poner en practica un feedback, permitiendo esto pasar de “secretos siniestros”(los cual es algo que los empleados perciben) en comunicacion compartida, espero sume el aporte
    atte

  • DIANA CAROLINA 18/07/2009 en 11:33 pm

    ES GRATIFICANTE QUE LA HIPOCRESÍA CONCEPTUAL QUE SE MANEJA EN MUCHOS ARTÍCULOS PUEDA SER DESENMASCARADA A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA… LA TEORÍA PUEDE SOPORTAR AQUELLO QUE LA PRÁCTICA HACE EVIDENTE. MIL GRACIAS POR EL ARTÍCULO QUE EN ESTE MOMENTO DE DESESPERACIÓN ACADÉMICA ME RECUERDA QUE HASTA AHORA EMPIEZA MI RECORRIDO PROFESIONAL.

  • Maria Fernanda Almeida 15/08/2009 en 11:19 pm

    Soy brasileña, por eso perdon por no escribir my bien el español, pero creo que consigo comunicar. Encontré su blog por linkedin y su artigo és my interesante y al miesmo tiempo es una base do que se pasa en comunicacion interna en Latin America. En mi trabajo no tueve cerrar en comunicacion, otras áreas fueram afetadas con la crisis, pero comunicacion interna puede mostrar su objectivo y tener mas confianza por los lideres. My bueno su blog, servindo de referencia para estudos entre los paises de la America Latina.

  • Carmen Córdova 05/12/2012 en 5:05 pm

    Buen artículo y me llegó en el momento preciso. Muchas gracias. Carmen

  • Alejandro Lago 08/07/2015 en 6:59 pm

    Muy bueno Alejandro, coincido plenamente, en momentos de crisis hay que apostar a lo que realmente de valor a la Organización, saber explicar e inducir que es lo que realmente es importante y ser flexible en la negociación. Gracias.

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