Cómo generar sentido de pertenencia a través de la Comunicación Interna

Cómo generar sentido de pertenencia a través de la Comunicación Interna

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¿Cómo podemos generar sentido de pertenencia en los empleados? Existen muchas estrategias diferentes para lograr este objetivo, sin embargo todas tienen algo en común: necesitan que las acompañe una gestión eficaz de la comunicación interna.

Quiero compartir con vos algunas reflexiones acerca de los desafíos que enfrenta la comunicación interna a la hora de potenciar los lazos entre las personas y sus empresas.


Cómo generar sentido de pertenencia: Los pilares

Pareciera ser que “hacer carrera” y querer quedarse por un buen tiempo en una empresa huele cada vez más a aspiración con olor a naftalina de baby-boomer viejo, conformista y un poco barrigón… aquel perezoso al que todos los libros de superación personal acusan de sentarse en la “Zona de Confort” con cerveza y control remoto en cada mano.

Querer ser parte de una organización por un largo tiempo es una emoción que está golpeada en sus dos pilares: las empresas marcan ritmos rápidos de entrada-salida y muchas personas (no todas, claro) no echan raíces, ya sea porque no les dan tiempo a hacerlo o porque directamente ya no les interesa hacerlo.

¿De dónde nace esta cultura del vértigo?, ¿las personas entran a una empresa con la idea de irse apenas puedan o las empresa las toman con la idea de renovarlas rápidamente? Respuesta salomónica: ambas. Respuesta productiva: vamos a analizar qué puede hacer la comunicación interna para ayudar a las empresas y a las personas a conducirse con éxito bajo estas condiciones reloaded by “Meteoro”.

 

Cómo generar sentido de pertenencia: La motivación

¿Qué puede hacer la comunicación interna para generar sentido de pertenencia? La motivación es asunto de la comunicación. Motivar, desde mi punto de vista, no es dar ánimo, sino motivos. Con lo cual la comunicación interna no debe pedirle al personal que “tenga sentido de pertenencia” o mostrarles fragmentos de la película 300 o Gladiador, sino que debe darle buenas razones para que le nazca (o mantenga) este sentimiento.

Cuando me refiero a comunicación interna, aclaro, lo hago pensando en el sistema de mensajes que circulan, tanto en formato de palabras, acciones, objetos, y tanto sean emitidos por el área de CI o por cualquier persona dentro de la empresa. 

Siempre digo que la comunicación más fuerte es la que se realiza a través de las acciones. Por ejemplo, brindar capacitación al personal es una forma de decirle: “quiero darte herramientas porque quiero que las utilices en esta empresa”. Pero cuando el management tiene miedo a la rotación de personal, le parece improductivo invertir en brindarle conocimiento a gente que tal vez hoy esté aquí y mañana en la vereda de enfrente. Y como ya te darás cuenta entramos en el círculo vicioso de buscar víctimas y culpables, o de ver ver qué es causa y qué efecto. No capacito porque se van… me voy porque no me capacitan… y así nos vamos todos.

 

Cómo generar sentido de pertenencia: La Identidad

Ahora bien, la pertenencia se construye cuando se adhiere a una identidad, cuando se elige formar parte de un “nosotros” y compartir cultura. ¿Pero qué identidad construye hoy el trabajo? En principio, una identidad cuestionada en su esencia: se nos dice que todos somos piezas Lego, modificables, rearmables, que la resiliencia es ley, y que es condición de supervivencia rehacernos, reinventarnos, repensarnos…

Hoy se trabaja “de algo”, pero mañana se debe tener cintura y capacidad de adaptación para trabajar de otra cosa. De hecho, hoy cuando alguien cuenta orgullosamente que “hace 30 años trabaja en la misma empresa”, se lo mira con cara de “pobrecito, nunca se animó a buscar nada mejor este infeliz”.

El trabajo nos reta, tanto al practicarlo como al intentar pensarlo. El hombre deja de ser un trabajador en sociedad para convertirse, como describen muchos gurúes del tema, en una “Empresa Unipersonal”, un “YO Sociedad Anónima”, un “Knowmad”, un “Start-Up You”, un “Me-Sphere”, un “Flux”. Y aquí tenemos un gran problema para los que gestionamos comunicación interna porque la comunicación es social, relacional y vincular. Es decir, es todo lo contrario a lo que se pregona, vive y siente. ¿Esta realidad es buena o mala? No me interesa hace un juicio de valor sino tratar de interpretar la dificultad que tenemos por delante y por los costados. Ya con eso tenemos bastante.

 

Cómo generar sentido de pertenencia: La velocidad

Esta nueva realidad tiene tanto de bautismo como de entierro. Podemos hablar de un hombre flexible, resiliente, antifrágil, pero también de uno que tal vez ya no tiene tiempo ni interés para conocer al otro, socializar, formar una memoria colectiva, aprender, compartir códigos, integrarse, adaptarse y comunicarse. Un hombre cuya acción está tensada por la velocidad y la desterritorialización de sus mundos simbólicos, una tensión que deja en la periferia del tejido social-central y lo convierte en alguien que no camina sino que circula, que no se comunica sino que se conecta, que no tiene amigos sino contactos (estoy exagerando para mostrar la polarización).

La locura de la rapidez, como señala el filósofo argentino José Pablo Feinmann, aniquila la temporalidad y por eso la frase que más se oye en cualquier lado es “no tengo tiempo”. O mejor dicho, sí tengo tiempo para enviar un mensaje pero no para escucharte, pensarte, dejarme llenar por las nuevas ideas, y renovar mi comunicación. Nube de tags que resumen este contexto: #No quedarse parado #Cambiar #Moverse #HolaAdiós. Todo debe ser continuo: la capacitación, la innovación y la comunicación (como veremos más adelante).

Si pensamos en metáforas para representar el sentido de pertenencia, llegamos a las agrícolas… El agua y el sol que le permitían a la semilla crecer y echar raíces, son reemplazados en este nuevo vivero electrónico por un riego a gran escala de bebidas energizantes que provocan efectos considerados positivos y deseables para esta cultura: excitación, nerviosismo, taquicardia, insomnio y tensión.

 

Cómo generar sentido de pertenencia: El vértigo

¿Qué pasa con la comunicación interna en un ambiente marcado por el hacer, deshacer y rehacer constante, donde se exalta la movilidad? En primer lugar, la sociabilidad muta, y con ella la comunicación, la cultura, el liderazgo, la acción. Muta hacia formas y herramientas que tienen el mismo ritmo y dinámica.

Si la vida es vertiginosa, la comunicación es vertiginosa, y los medios electrónicos brindan la agilidad necesaria para enviar flujos de información y mantener la conexión más allá del tiempo y la frontera, pero al mismo tiempo se pierde, para qué negarlo, la dimensión vivencial de la comunicación y se abren distancias, como cuando dos compañeros que tienen los escritorios a un metro de distancia eligen “hablarse” durante todo el día por e-mail. Como diría Jesús Martín Barbero, hay una sustitución de la interacción comunicativa por la textualidad informativa

¿Podemos aún pensar la comunicación interna desde una dimensión más cercan o estamos limitados a trabajar con fragmentos de sujetos móviles, diversos, esporádicos? ¿Cómo recuperar una perspectiva global de la comunicación en la empresa cuando lo que está en juego es una nueva sensibilidad? Basta tener el oído atento para anotar qué palabras ganan terreno (flujos, conexiones, redes) y cuáles pierden valor (encuentro, comprensión, escucha).

No quiero dar respuestas cerradas, quiero abrir preguntas. Y lo que me pregunto es: ¿el cara a cara siempre es mejor que lo mediático? ¿Comunicarse a traves de una Red Social Interna es peor que hacerlo mirándonos a los ojos? ¿Dos empleados que hace 30 años están en la misma empresa se van a comunicar mejor que dos que están hace 1 mes y que saben que a fin de año estarán en otros proyectos? Claro que no, no hay determinismo y mucho menos, de mi parte, una nostalgia por un pasado-ideal tanguero.

Sí creo que los comunicadores internos tenemos que estar atentos. Hoy la forma está en el movimiento. Y cuanto más continuo sea este movimiento, mejor. Parece que cuanto más “post-it” sea todo más chances tenemos de sobrevivir. Entonces la comunicación interna, en este contexto, también debería ser “líquida” (para retomar el concepto de Bauman) pero esto podría provocar que no haya una “puesta en común” sino una inundación de información. No lo digo en potencia, es algo que ya sucede.

Por ejemplo, en la mayoría de los diagnósticos que realizamos en empresas de toda Iberoamérica notamos hace varios años un patrón: el personal considera que recibe mucha información, que hay muchos medios pero que casi todo lo que le comunican es “poco relevante, creíble y sostenible”. Flujo sin pregnancia, comida sin nutrición, desvalorización de códigos, infoxicación con papas y gaseosa grande, pantallas digitales hasta en el toilette.

 

Cómo generar sentido de pertenencia: Fragmentos Empoderados

Los comunicadores interno tenemos miles de desafíos y ahora se suma uno mas. En nuestra agencia, por ejemplo, tenemos cada vez más el desafío de lograr diseñar planes de comunicación que permitan una puesta-en-común pese a que la identidad de la empresa, sus directivos, sus accionistas, sus clientes y su personal ya no es nítida ni los arraigos son fuertes. Esta inyección hipodérmica de velocidad traspasa todas las capas de la piel y si uno no lo ve venir recibe un pinchazo que te paraliza.

Todas las investigaciones te dicen que el tiempo promedio de un CEO en una empresa cayó de 10 a 4 años, que las empresas nacen,  mueren y se fusionan cada vez más; que los consumidores ya no se “casan” con las marcas, que los mercados no tienen paciencia y compran-venden a la velocidad de un estornudo, que la movilidad laboral no es estigma sino valor, y que ya no hay un poder concentrado sino, como dice Moisés Naim, fragmentos empoderados. 

Si la velocidad mató al tiempo, como dicen algunos, no hay tiempo que perder para comprender las nuevas formas de vivir y de narrar lo que se vive dentro de una empresa, las maneras de estar y de sentirnos juntos, de socializar y por ende de comunicarnos y expresarnos. Un comunicador, después de todo, no hace comunicación, opera sobre la cultura, y la cultura tiene tanto de instituyente como de instituida.

 


ME GUSTARÍA CONOCER TUS IDEAS

  • Cómo generar sentido de pertenencia: ¿Qué creés que es hoy el “sentido de pertenencia?
  • Cómo generar sentido de pertenencia: ¿Qué pensás que puede hacer la CI para potenciarlo?
  • Cómo generar sentido de pertenencia: ¿Conocés casos de éxito que quieras compartirnos?

Compartí tus ideas en las sección comentarios y aprendamos juntos. ¡Gracias!


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34 comentarios

  • Hildegart 18/05/2010 en 11:48 am

    Gracias Alejandro por compartir con nosotros esta reflexión. Suscribo todo cuanto dices. La realidad actual de la mayor parte de la comunicación interna que se realiza en las entidades se adscribe a lo que mencionas en este completo diagnóstico. Estoy de acuerdo contigo en que mirar atrás no ayuda si la pretensión es copiar. Ante lo nuevo, se debe aprender el pasado, pero calcar soluciones útiles en tiempos anteriores, pocas veces es eficaz si el escenario ha cambiado tanto como sucede en al actualidad.
    Dos temas sobre los que yo personalmente creo que merece la pena ahondar para indagar en posibles salidas a este callejón tan oscuro:
    1. La necesidad de escuchar de verdad, no sólo de oír, lo que los otros dicen y quieren, para saber qué debe contar y sobre todo qué debe ser la entidad que quiere apostar realmente por gestionar la comunicación interna de forma adecuada.

    2. La necesidad de indagar, conocer, descubrir qué vínculos siguen uniendo a las personas con entidades, porque los vínculos están, lo que pasa que vamos tan rápido y estamos tan obsesionaros con contar, decir, difundir, cambiar, y volver cambiar para innovar…. que nos olvidamos de los más importante para conocer: escuchar y buscar aquello que le es consustancial al ser humano.
    A la espera de nuevas aportaciones y gracias por abrir tan interesante debate. Hildegart

  • Enrique Acosta 18/05/2010 en 1:52 pm

    Alejandro… otra vez te agradezco por este análisis sobre la comunicación al interno de las organizaciones. Sinceramente que concuerdo, ya que lo experimento en carne propia sobre como se le va restando importancia al encuentro personal y se favorece lo virtual, la textualidad informativa… creo que en lugar de abogar por un regreso hay que descubrir esas vías que permitan hacer de la nueva época un espacio más humano en medio de las distancias que puedan crear los nuevos medios de comunicación. Humanizar las nuevas tecnologías, y es una tarea de cada uno, cuando sintamos que la esencia mejor de cada uno se pueda diluir en la impersonalidad o las falsas imágenes a las que tendemos cuando se vive en el contacto y la conexión virtual… Saludos desde Cuba…

  • María 18/05/2010 en 2:37 pm

    Hola!, algo que me pasa ultimamente es que leo una nota, es re interesante el contenido, pero no deja ninguna conclusión, es lo que me pasa con esta nota, no encuentro la salida!!!
    Yo pasé por varias empresas y al final me di cuenta que los que se quedaron en las empresas de las que yo me fui al final terminaron ganando, hoy la mayoría son gerentes!!!, bueno…depende ganando para quién, para el que quiere hacer carrera en una empresa, ellos ganaron

  • Ricardo Sifuentes 18/05/2010 en 4:41 pm

    Ciertamente el vertigo de la vida actual afecta indudablemnte al movimiento de las empresas y por ende a las personas que laboran en ella. Pero es importante preguntarse como estudioso de la comunicación, sí la evolución no nos ha dejado un legado que debemos entender y llevar a cabo. La Comunicación debe moverse al ritmo de la actualidad y así nosotros como conocedores de la misma debemos evolucionar el pensamiento y la forma de hacer las cosas para lograr lo que, como bien dices, parece mas dificil… comunicarse como personas y no como maquinas.

    Un saludo desde Puebla.

  • María Eugenia López 18/05/2010 en 10:08 pm

    hay un párrafo sobre el que quiero llamar la atención: “La comunicación también debe ser continua y esto provoca que no haya una “puesta en común” sino una inundación de información. En muchas auditorias de comunicación se descubre que el personal considera “poco relevante” la información que recibe pero destaca el flujo constante. Abundan palabras, pero cada vez tienen menos valor”.

    Eso que describís me parece lo más peligroso, el hecho de decir algo porque todos dicen… provoca sordera y ceguera y somos autistas.Es más o menos la CONTAMINACIÓN VISUAL que sucede en las facultades de comunicación donde todo espacio posible está inundado de discursos a los que todos terminan siendo INDIFERENTES! O como también sucede con lo que “huele a publicidad” que es automáticamente desechado por el receptor porque esta sobresaturado de que le “vendan”.

    Creo que hay que tener cuidado de no “matar” a la comunicación con esa sobreabundancia y utilizar los medios en su justa medida.

    Y respecto a los nuevos tiempos… “paren el mundo que me quiero bajar” jajajaja como se decia en la historieta de Mafalda… Creo que en un momento hay que detenerse y pensar a donde quiero uno ir y con quien (llamese idea, empresa, organización) y luego empezar a volar en eso.A nuestro mundo también lo hacemos nosotros…

  • graciela 19/05/2010 en 12:50 am

    Alejandro, excelente tema para reflexionar.
    La comunicacion es el medio por el que transmitimos conocimientos, experiencias, inspiracion, creatividad; por lo tanto juega un papel fundamental en el continuo proceso de mejorar la calidad de vida.
    Las relaciones de comunicacion para que funcionen adecuadamente deben ser fluidas, claras y honestas ya que solo de esa forma es cuando nos integramos para trabajar unidos y valorizamos la importancia de comprender y ser comprendidas, escucharnos y apoyarnos mutuamente.
    Solo cuando nos abramos a nosotros y a los demas empezaremos a hacer cambios positivos en nuestra vida y podremos alcanzar nuestras metas.
    Saludos.

  • David Gomez 21/05/2010 en 4:51 pm

    Querido Alejandro:

    Mi impresión respecto a lo que tú indicas es que es cierto que hemos pasado a una vorágine y una inundación de información que es complicado saber filtrar ó determinar que es importante, sin embargo creo que la comunicación interna puede ayudar a incrementar el sentido de pertenencia cuando se convierte en una herramienta de participación para los empleados y estos a su vez perciben que algunas de sus aportaciones son tomadas en consideración por la empresa, es en ese momento cuando se peude empezar a diseminar entre la organización el germen de la pertenencia, no porque se comunique mucho sino por la participación que eso puede permitir

  • Graciela Rodriguez Vidal 21/05/2010 en 4:51 pm

    Alejandro, excelente tema para reflexionar.
    La comunicacion es el medio por el que transmitimos conocimientos, experiencias, inspiracion, creatividad; por lo tanto juega un papel fundamental en el continuo proceso de mejorar la calidad de vida.
    Trabajando en grandes organizaciones no he podido observar una mejora de la comunicacion interna y sentido de pertenencia, cuando esto lo promovio la empresa; creo que se debe a que los empleados lo reciben como una obligacion mas de la actividad laboral.
    Sin embargo, he visto un gran desarrollo de las comunicaciones, generado por los empleados en forma espontanea, por ejemplo ante la implementacion de proyectos especificos.
    Soy una convencida que las relaciones de comunicacion para que funcionen adecuadamente deben ser fluidas, claras y honestas ya que solo de esa forma es cuando nos integramos para trabajar unidos y valorizamos la importancia de comprender y ser comprendidas, escucharnos y apoyarnos mutuamente.
    Cuando nos abramos a nosotros y a los demas empezaremos a hacer cambios positivos en nuestras vidas, alcanzar nuestras metas y podremos desarollar un sentido de pertenencia.
    Saludos.

  • Jorge Millones Noriega 21/05/2010 en 4:52 pm

    Estimado Alejandro,

    Muy interesante el tema que mencionas, lo que tenemos que aceptar es lo que todos tenemos en comun es cambio e incertidumbre y que podriamos llevarlo mejor si cada uno se convierte en un observado distinto, como mencionas es esporadico, es movil, pero es parte del viaje personal que cada uno de nosotros tiene que seguir y debemos disfrutarlo lo mejor posible, compartir y comunicarse parte de cada uno, es una toma de conciencia, responsabilidad y autoaprendizaje

    Te felicito, un abrazo,

  • Jorge 21/05/2010 en 4:55 pm

    Estimado:
    Coincido con lo que decís, pero el problema es que son conceptos diametralmente opuestos al camino que hoy día transitan las empresas.
    Me refiero al camino real, a los hechos, no al discurso.
    2 puntos mas:
    1. Como construís idea sobre el posicionamiento de “lo transitorio”?
    nuestros padres vivieron con la idea de trabajar y jubilarse en un mismo
    lugar. A nosotros la realidad nos pego de frente y “estabilidad laboral” es
    algo muy distinto para nosotros, de lo que se entendía hace 20 años, por
    ejemplo.
    2. Que sentido de pertenencia pueden construir las corporaciones, cuando tercerizan el 60% o mas de su nomina….y todo lo que ello conlleva?

    Saludos

  • Angela Gorostizu 21/05/2010 en 4:55 pm

    Gracias Alejandro por proponer un tema con tanta profundidad y tanto contenido.

    Me ha hecho pensar en varias cosas:
    – hace unos días escuché que la epidemia (en número de casos) más importante actualmente es el divorcio ¿será un reflejo de lo mismo que planteas? ¿sentido de pertenencia, compromiso?
    – la búsqueda de lo nuevo, confundir información con comunicación, etc¿es una forma de evitar problemas y/o no pensar?
    – se valora y fomenta mucho el networking, que no deja de ser una forma virtual y materialista de relacionarse con los demás. Otro ejemplo de evitación del auténtico contacto
    – ¿a qué se pueden comprometer las empresas? ¿qué tipo de directivos/gerentes quieren? ¿qué tipo de empleados? Se habla de talento pero ¿para qué? Por otro lado surge la Responsabilidad Social Corporativa, el respeto al Medio Ambiente,… Hay esperanza…

    Este es el verdadero momento del cambio rápido, para todos, y estamos aprendiendo ahora a vivir en él. No tenemos ni idea de lo que nos está pasando y cómo vivir dentro de las organizaciones. Nos queda ser nosotros mismos, ser nosotros lo real y lo autñentico, marcarnos nuestro camino, gestionar nuestra carerra y manejar el entorno cercano. Poco más y nada menos

  • Gonzalo Novara 21/05/2010 en 4:59 pm

    Ale, muy interesante tu punto de vista con respecto a un “proceso” que sabemos, no es nuevo, sino que viene desarrollándose desde la modernidad. Quienes son catalogados como Generación Y, son herederos de estos preceptos, son hijos (o bisnietos) de esa emancipación Kantiana que brega por la mayoría de edad. Los Baby Boomers y la Generación X ya miraban con recelo el “pertenecer”, la Generación Y, parece ser que ya no cree, no es culpa de ellos, la experiencia de sus predecesores los puso en alerta. Pero en pro de la libertad, otros actores, que lejos estan de representarla, se subieron al escenario, las vertiginosas pautas de consumo moderno; el use y tire o use y cambie rápidamente (a riesgo de dejar de ser cool) se inmiscuyeron y transmutaron los valores de cambio y permanencia de todo y hoy parece ser que el cortoplacismo, la oportunidad, lo nuevo, es el valor de época. A causa de un individualismo exacerbado, hemos resignado al otro y hacer carrera es correrla, no vivirla; hay que llegar, no importa como, pero rápido. En esta época de festejos del Bicentenario, muchos son los que comparan las obras de hoy con las del Centenario aludiendo a la magnificencia de estas últimas, a su cualidad de trascender su época, al hecho de haber sido construidas para siempre. Son otros tiempos y otras urgencias. El tiempo de lo permanente parece haber muerto, pero es solo una apariencia. Es posible que en nuestra vertiginosa carrera de mutaciones constantes, estemos buscando eso: lo perdido, la permanencia, y ya sabemos que mal hace el desarraigo y el no ser, mutar es no ser; y eso atenta la permanencia. Tanto buscamos el ser, que lo reclamamos ante los otros constantemente, en Facebook (exponiendo nuestros logros, nuestros viajes, nuestro progreso), en la web 2.0, en este post que hago; hay un reclamo urgente a través las nuevas herramientas del ser. Cómo especialistas en Comunicación, no debemos dejar de ver esto, las esencias, el reclamo por lo permanente, es humano, la búsqueda de la seguridad, es humana, volvamos a los valores que creemos caducos y nos vamos a llevar una sorpresa, esta moderna búsqueda vertiginosa y cambiante, va por los valores permanentes de siempre. La Comunicación Interna es hoy comunicación 2.0 y esto no es un slogan, es un compromiso con el ser, hagamos a todos protagonistas, si nos enfocamos en el ser, vamos a lograr paulatinamente un nosotros.

  • Jorge Alberto Hernández Terrés 21/05/2010 en 5:00 pm

    Estoy de acuerdo con todo lo que dices Alejandro.
    Sabes, siempre he pensado que lo importante para que haya un sentido de pertenencia es el Liderazgo. Porque podemos crear una estructura o una institución con una gran filosofía institucional, diseñar estrategias de comunicación, integración y reconocimiento, utilizar todas estas tic´s o redes sociales pero lo que realmente le va a dar el valor o que funcionen son las personas, es el Director, Gerente, Coordinador, supervisor, como se llame. Y si no se asume el compromiso y no hay un sentido de pertenencia por parte de los dirigentes, difícilmente lo tendrán los demás, creo firmemente en el efecto cascada y en el espíritu de lo que puede lograr un verdadero líder en las personas. Entonces los esfuerzos deben ser paralelos, los esfuerzos comunicacionales y los dirigentes de las áreas… y ahora sí que crear la llamada “sinergia”. Entonces debemos ayudar a los dirigentes a convertirse en líderes y no en jefes… y así estos mismo líderes crear más líderes en lugar de más seguidores.

  • Alvaro J. Amoretti 21/05/2010 en 5:06 pm

    Muy buen aporte y excelente el disparador para un debate franco sobre un tema bien complejo.
    Me tocó formarme en una organización que siempre apostó al Nosotros S.A.
    Los que crecimos en ella, incluso cuando hace tantísimos años que nos fuimos a buscar otros horizontes, seguimos teniendo aquel sentido de pertenencia. Aquello, sin serlo, sigue siendo en parte nuestro. Lo es para nosotros y lo es para quienes nos observan como parte de aquello, aunque llevamos tiempo fuera.
    En mi caso, aquel espíritu lo he intentado trasladar a la organización que hoy lidero. En nuestra empresa está muy arraigado el Nosotros. El espíritu de equipo. La sensación permanente de que no hay elegidos que salvan al resto y sí logros grupales.
    Claro que no todos lo han entendido así a lo largo de los 13 años de vida de nuestra organización. Pero lo bueno es que ese Nosotros ha operado como un organismo que ayuda a adaptarse a los que quieren vivir y crecer de acuerdo a ese postulado, y ha rechazado a quienes privilegian el logro personal y la disputa constante con quien es su compañero de equipo.
    No ha sido fácil, pero así se ha trabajado y se trabaja. Y estamos orgullosos de hacerlo de esa forma. Algunos, desde fuera, nos juzgan demasiado exigentes. Nosotros disfrutamos de lo que hacemos y trabajamos para no apartarnos de esa línea.
    En esto, como en todo, los salvadores sirven para ganar partidos, pero no campeonatos. Fatalmente las individualidades tienen malas tardes, o malas rachas, y es el equipo y el espíritu de grupo el que saca las cosas adelante en el mediano y largo plazo.
    Gracias Alejandro por ayudarnos a reflexionar sobre estas cuestiones.
    Saludos desde Uruguay.

  • Cristian A. Martínez 21/05/2010 en 5:07 pm

    Alejandro, me gustó mucho la nota. Ceo que quizás en muchas empresas se prioriza este “no te doy porque te vas a ir” y eso es la principal causa de la huida. Mas allá de eso, existen las empresas que “dan” pero no lo suficiente a las expectativas de sus integrantes. Formar un colectivo requiere además de tiempo y dedicación una idea clara de lo que se quiere y esto (lamentablemente) hoy es tan escurridizo debido a eas cintura que mencionabas, que debe bailar ula-ula al ritmo que le impone la poca inversión económica. Es definitiva, considero que es un proceso y una inversión a largo plazo y que no todos está dispuestos a realizar.

  • Anibal 21/05/2010 en 7:28 pm

    Alejandro, me parece un tema sumamente interesante para abordar.
    Luego de la lectura de tu nota y los aportes efectuados en los comentarios efectuados, me surgen varios interrogantes: ¿Todos hablamos sobre lo mismo?, ¿Esta claro el foco de intercambio propuesto?, ¿Hablamos de la comunicación en las empresas y/o de los proyectos de vida y/o del contexto global y/o de situaciones puntuales y/o etc, etc.?

    En mi opinión, focalizandome en la relación entre la comunicación interna y el sentido de pertenencia, considero que, sin ningún lugar a dudas, estos dos conceptos están plenamente relacionados.
    Tanto las empresas como las personas que las integran tienen su propia identidad, asumida o ignorada, explicitada o subyacente, por lo cual el desafío para el comunicador es encontrar el camino para que se comprendan y acepten mutuamente, generando confianza y credibilidad a través de un comportamiento transparente, claro, sencillo y honesto, orientado a lograr compartir (o al menos adherir) a los principios y valores de la organización y al objetivo estrategico de la misma.

    Realmente es un tema muy amplio y complejo, con infinidad de variables a considerar (incluyendo la propia naturaleza humana), razon por la cuál sugiero que focalizemos este intercambio enriquecedor en una concepción macro de la comunicación interna (partiendo de la base que la COMUNICACION en las empresas es UNA, y que la dividimos por razones prácticas de públicos y/o canales a utilizar y/u otros motivos)y posteriormente vayamos tratando aquellos aspectos especificos y/o puntuales que vayan surgiendo, como por ejemplo:¿Cuál es el grado real de movilidad en las empresas?, ¿Porqué las personas cambian de trabajo?, ¿El cambio de tipo de tarea/trabajo influye sobre el comportamiento relacional?, etc, etc.

    Un abrazo a todos, feliz fin de semana, feliz bicentenario para todos los argentinos.

    Anibal

  • Estid Chadid 29/05/2010 en 8:27 pm

    Es un exelente articulo y el “Nosotros SA” es el que debe estar en constante movimiento. ¿Que herramientas utilizar para implantar en un equipo: “tiempo presente-tiempo mejor”

  • Solange Schnaak 18/06/2010 en 10:36 pm

    Hola Alejandro, felicitaciones por tu blog. A mi me gustó mucho! Bien, pienso que el sentido de pertenencia va se construyendo realmente con el tiempo y éste es muy caro hoy día pues los empleados de la misma manera como llegan dejan la empresa temprano por otras oportunidades. Pero le pregunto: qué hacer? No hacer nada? Para mi cuando llego a un sitio siento se la cultura de la empresa quiere construir el sentido de pertenencia o no y la diferencía también puede estar en esto, en las ganas de la empresa.
    Nosotros de communication y marketing no debemos desistir.

    Lo siento por mi español “macarrone”!

    abrazo!

  • Lázaro Martínez Tejeda 18/06/2010 en 10:39 pm

    Me sumo apenas al debate, pues acabo de llegar: supongo que la comunicación interna puede favorecer por lo menos: a) el sentido de “me conviene estar aquí” y/o b) empatizo con esta organización y/ o c) me identifico con esta organización y/o d) me apropio de esta organización.
    Así, el sentido de pertenencia lo asocio al involucramiento y beneficio en por lo menos factores: funcionales, económicos, profesionales, sociales, éticos, morales y creería que otras dimensiones.
    Incluso invitop a pensar que no es lo mismo el sentido de pertenencia a la familia (central y periférica o lejana) que a grupos de pares o grupos escolares o grupos de trabajo o a una “banda”… el sentido de pertenencia lo visualizaría como un proceso, no una etiqueta o una mera declaración a favor de algún “nosotros” (que se opone a los “ellos” indispensables para definirnos a nosotros y a uno mismo)… y es probable evitar la confusión entre: Necesidad-Disposición-Sensibilidad/conciencia de pertenencia a un grupo o una organización.
    Acuerdo que la comunicación da razones para desarrollar este sentido de pertenencia, pero lo alejo del concepto de identidad, ya que la siento una noción muy acotada.
    Saludos

  • Graciela 18/06/2010 en 10:41 pm

    Estimado Alejandro
    Sigo tus aportes porque me ayudan a entender comportamientos organizacionales complejos. Muchas gracias por compartirlos!
    Con respecto al artículo, me pareció que estabas pintando la organización en la cual trabajo. Sólo faltó la constante lucha de poder de los directivos en la cual desmoralizan y desgastan completamente a los empleados. Trabajar la comunicación es difícil porque lo actitudinal no lo permite.

  • Rafael Grández 22/06/2010 en 2:38 pm

    Gracias Alejandro por tu artículo. Los nuevos profesionales ya no piensan en el largo plazo para lograr ascensos, promociones o aumentos de sueldo. Cada vez son más las personas que encuentro que me dicen que quieren lograr todo eso hoy, por lo que continuamente están olfateando el mercado en busca de oportunidades para satisfacer sus necesidades de crecimiento. Y como dices las empresas no están invirtiendo mucho en capacitación porque saben que en cualquier momento se irán, con lo cual entran en un círculo vicioso de “me quiero ir a buscar otras oportunidades de crecimiento” y “no invierto en ti por temor a capacitarte para que apliques tus habilidades y conocimientos en mi competencia”. El pensamiento generalizado me parece que gira en torno a que la única empresa a la que debo ser fiel es mi carrera, el YO S.A., hoy brindo mis servicios a determinada empresa, pero mañana se lo brindaré a otra. Con lo que la relación con la empresa que me emplea es más una relación empresa-cliente que en mi opinión en algunos casos gira más en torno a establecer una relación empresa- proveedor que empresa- público interno.

    También estoy convencido que la solución para lograr una comunicación eficaz con el público interno se encuentra en generar más espacios de comunicación que canales. Es por esto que los medios electrónicos cobran relevancia por su capacidad de integrar a las personas en espacios virtuales pero efectivos, que permiten cada vez más niveles de interacción y oportunidades de comunicación. Saludos de Perú.

  • Ximena 16/07/2010 en 4:53 pm

    Me pareció muy interesante el artículo. Personalmente, junto a mi equipo, nos encontramos a diario ante importantes bretes a la hora de “crear” soluciones para la infinidad de problemas comunicacionales que se nos presentan día a día en nuestro trabajo. La gran variedad de públicos para los cuales debemos crear los mensajes nos dificulta aún más el alcanzar el tan anhelado objetivo… el de generar el sentimiento de pertenencia. Esto último esta amenazado que por factores externos, como puede ser el sindicato, las relaciones laborales, las diferencias salariales, la marcada vieja cultura que viven los funcionarios que poseen muchos años en la empresa y se cierran a los cambios que proponen los nuevos vientos…
    Pero me parece importante reflexionar sobre como entendemos la comunicación en nuestra empresa: En tanto instrumento, es correa de transmisión de la organización para su funcionamiento operativo. A su vez, implementamos los procesos de comunicaciones internas y externas para asegurar la satisfacción de los involucrados y el resguardo de la imagen corporativa en la generación de good will en los diferentes públicos. También entendemos que las Comunicaciones Internas, apoyan el proceso de cambio cultural de la organización, así como las Comunicaciones Externas, apoyan el desarrollo de la imagen pública de nuestras marcas y nuestra Empresa. Y por último el Para qué comunicar?
    Para estimular el sentimiento de pertenencia de quienes trabajan en la empresa… Para institucionalizar comportamientos y valores… Para contribuir a disminuir las resistencias y promover una actitud positiva ante los cambios, y en tanto las comunicaciones como Soporte Estratégico a las áreas.

  • Julio Franco 27/07/2010 en 4:56 pm

    el sentido de pertenencia se nota en una empresa en particular, en la forma como interactúa los empleados o colaboradores con la llegada de personas externas, de contratistas, de visitantes….
    he notado con un cliente en particular, el cuál es una multinacional, que el tacto no es importante; me refiero al tacto al saludar, en Colombia en particular es culturalmente bien recibido ser educado, en este caso saludar o dar las buenas, no como necesidad sino como elemento intrínseco de la sociedad.
    Empresa a donde uno llega y no eres saludado, la empresa comunica: bueno, si adelante, por ahí está la puerta.
    Lo anterior para anotar que el sentido de pertenencia viene y hace parte de lo más mínimo que complementa a la empresa y la hace ser lo que es.
    A lo anterior súmenle la cantidad de información que se maneja en estos tiempos y la dispersión que crea la misma.
    Pero por un elemento no se pierde otro, solo es ajuste y direccionalidad.

  • Gaulia 11/09/2013 en 4:31 pm

    Penso que todo este ritmo eletrônico nos poderia facilitar o diálogo, a troca e a comunicação. Mas ele apenas repete nosso modelo mental competitivo e desvinculado dos afetos.
    é este modelo mental insustentável que temos que buscar alterar em nós mesmos pois somos atores e espelhos das organizações nas quais trabalhamos.

    Nós damos vida para as organizações. Se nos comportamos como máquinas, máquinas seremos.

    Belo texto!

    Abraços,
    Gaulia

  • Romina Herrera 11/09/2013 en 6:19 pm

    Gracias Alejandro! Coincido en que si “Si la vida es vertiginosa, la comunicación es vertiginosa” y esto nos lleva a pensar siempre a la comunicación en referencia al contexto que nos toca vivir, a conocer el público al cual se quiere comunicar, entender sus necesidades y encontrar la manera de ser atractivo. En definitiva, es como planteas “la comunicación más fuerte es la que se realiza a través de la acción”, pero de la acción pensada estrategicamente y con objetivos concretos.Qué gran desafío y responsabilidad para quienes estamos a cargo de las comunicaciones de generar buenas razones para que nazca ese “sentimiento de pertenencia”.

  • Daniel Restrepo Urrea 06/07/2015 en 5:10 pm

    Excelente!!!

  • Mirian Solari 06/07/2015 en 5:11 pm

    Muy claro y enriquecedor!!!

  • Yanira Flamenco 08/07/2015 en 6:53 pm

    En palabras sencillas… ¡me quito el sombrero! que excelente información Alejandro, gracias por compartirlo y mostrarnos las formas de cómo hacer para que el el tiempo no nos coma… ¡debemos adheridos a esas nuevas formas de comunicarnos!. ¡Gracias!

  • Claudia Elisa López. 08/07/2015 en 6:53 pm

    Interesantísimo artículo Alejandro, me dejó reflexionando mucho acerca del rol de la comunicación interna en las empresas y cómo ya no se motiva esta ´socialización´en este mundo vertiginoso y ese tan necesario sentido de pertenencia con los empleados, que para nada es superfluo, pues al tener compromiso y satisfacción empleados y empresa trabajan hacia una mejor productividad y bienestar común. Actualmente estoy escribiendo mi tesis sobre el papel de la comunicación interna para promover capital social al interior de la empresa. Gracias por contribuir a este ejercicio reflexivo.

  • Alejandro Lago 19/07/2015 en 4:13 pm

    Muy bueno Alejandro! yo coincido, y me considero parte de ese “grupo” que le gusta sentirse una parte fundamental de la Organización y desearrollarse en ella, gracias.

  • Flor Zamora 22/04/2017 en 2:42 pm

    Hola, ame tu articulo, trabajo en Recursos Humanos y ahora mismo estoy terminando mi tesis de Maestria, estuve revisando su pagina y me encanto el estilo y el concepto. Vivo en Ciudad Juarez, Chih. Mexico y me gustaria saber si tienen representantes u oficinas en Mexico, me parece muy interesantre tal vez hubiera oportunidad de integrarme a su equipo.
    Salaudos

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